El dilema de las grasas



En los 90 llegó una moda peor que los pins de mariposas en el pelo, llegaron los productos libre de grasas o "fat free". Aunque muchas fuimos víctimas de la moda de las mariposas, por lo menos, pudimos sobrevivirla sin nada más grave que una que otra foto para recordarlo. Ahora, no podemos decir lo mismo de la moda "fat free".

Desde hace años nos han hecho creer la historia que consumir grasas es malo para la salud. Que la grasa es el enemigo terrible que provoca gordura o que el colesterol aumente. Cada vez más en las filas de los supermercados vemos carritos llenos de productos, muchos de ellos libres de grasas, pero no de alimentos. Y así, cada vez más aumentan las tazas de obesidad, mal nutrición, diabetes y condiciones inflamatorias.

Tu cuerpo necesita grasa

Nuestro cerebro necesita cerca de 60% de grasa para funcionar. El resto del cuerpo necesita grasa para que cada parte trabaje adecuadamente. Sólo imagina esto, para que tus células puedan realizar ciertos intercambios de nutrientes necesitan hacerlo a través de grasas. Las vitaminas A, D, E y K, que juegan un papel importantísimo en la adherencia de calcio, la regulación hormonal y la fertilidad son solubles en grasa, por lo tanto es difícil para nuestro cuerpo absorberlas cuando no tiene grasa, osea cuando llevas una dieta "fat free", lo que lleva a crear deficiencias que a su vez provocan condiciones de salud. Es todo un efecto dominó.

De hecho, la grasa es necesaria para la manufactura de las hormonas sexuales como estrógeno, progesterona y testosterona. Es la grasa lo que nos ayuda a sentirnos satisfechas y no comer demás, pues provoca la liberación la leptina, que es la hormona que le dice al cerebro que ya no necesitamos comer más.

¿Cómo es eso? Los productos libre de grasas sirven como "teasers" son de esos que como diriamos en mi barrio, venden tickets pero no dan función. Hacen la promesa de grasa al cuerpo pero nunca la proveen. Eso provoca entonces que el cerebro se quede a la expectativa de recibir el mensaje de llenura. Cuando no consuminos suficientes grasas el cerebro envía mensajes al estómago de "sigo con hambre, come más". Sin embargo, cuando tu cuerpo recibe grasas verdaderas y de calidad, los mensajes llegan al cererbo y la leptina se libera. Las grasas buenas tardan de 3 a 4 horas en descomponerse luego que comemos, así que te ayudarán a no comer en exceso y a sentirte satisfecha por más tiempo.

¿Entonces, todas las grasas son buenas?

No. Las grasas tans que encuentras en la margarina, comidas procesadas, sodas, dulces, pastelerías refinadas y algunas mantequillas de maní no son buenas para tu cuerpo. ¿Por qué? Aunque a veces están naturalmente en algunas carnes, en ciertas mantequillas y leches, por lo regular son creadas industrialmente con uniones de hidrógeno y grasas líquidas que ayudan a preservar mejor productos. Estas grasas suben el colesterol malo - LDL- y disminuyen el colesterol bueno -HDL- lo que lleva al endurecimiento de arterias y formación de placas aumentando así el riesgo de condiciones cardiacas. La recomendación, comienza a leer los ingredientes en las etiquetas y evita todos los productos que tengan en sus ingredientes "grasas parcialmente hidrogenadas" o "hydrogenated oil"

Por su parte, de las las grasas saturadas hay diversas opiniones. Estan quienes las defienden yquienes las demonizan... Éstas grasas si pueden aumentar los riesgos de problemas cardiacos, así que es recomendable limitar su consumo. Son las que encuentras en las carnes, carne de cerdo, leche de vaca y el aceite de palma, A pesar que el Aceite de coco cae en parte de esta categoría, se ha encontrado que es súper beneficioso para la salud en general. Ayuda a las hormonas, promueve la salud de la tiroides, es efectivo para matar viruses y bacterias y es de los mejores aceites para cocinar a altas temperaturas.

¿Que pasa con los Omegas?

Hace muchos años atrás, los seres humanos consumíamos Omegas 6 y 3 en un radio de 2:1. Ahora se consume en un radio de 10:1 o 20:1. ¿Que quiere decir esto? Que consumimos una mayor cantidad de Omega 6 que provienen de aceites vegetales como el canola, soya o maíz y de animales que han sido alimentados con soya o maíz.

El alto consumo de Omega 6 está vinculado a condiciones inflamatorias y cardiacas. Si comenzamos a nivelar nuevamente el consumo de omegas podemos comenzar a protegernos de condiciones degenerativas e inflamatorias.

Los omega 3 son súper importantes para nuestro cuerpo. Aunque tu cuerpo puede crear una gran cantidad de ácidos grasos, osea omegas, existen dos que el cuerpo no puede porducir: DHA y EPA, por lo tanto debemos recibirlos de los alimentos que consumimos o de suplementos.

¿Cómo se beneficia tu cuerpo con los Omega 3?

Los Ácidos grasos de los Omega 3 ayudan a nivelar la función cerebral, disminuye los dolores menstruales, ayuda a estabilizar tus estados de ánimo y ayuda a crear un mejor perfil de colestrol bueno entre otras cosas. Las deficiencias en Omega 3 se relacionan a ADD, ADHD, dislexia, depresión, sólo por mencionar algunas.

¿Dónde encuentras esas súper grasas buenas?

Aguacates

olivas y aceite de oliva

nueces

almendras

nueces de brazil

semillas de chía

semillas de calabaza

aceite de coco

mantequilla de coco

semilas de linaza o flax en polvo

semillas de sésamo

semillas de hemp

cashews

ghee o mantequilla clarificada

mantequilla de vacas alimentadas de grama o "grass-fed"

salmón pescado en aguas abiertas o "wild caught"

atún fresco en pequeñas cantidades

sardinas etc.


En fin, ¿Cuánta grasa es necesaria? Debes consumir grasa en cada comida que consumas. Añade aceite de coco u oliva a tus comidas, métele un par de rajas de aguacate a la ensaladas o al pan. Come nueces de snack etc. ¡Se creativa!

Si te gusta lo que lees, compártelo. Hagamos una ola de educación y buena salud. ;) Mayra

© 2020 by Mayra Ortiz.

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