Encojónate, tu cuerpo te lo va a agradecer


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Encojónate. Tu cuerpo te lo va a agradecer. Sí, se que suena completamente contradictorio a lo que dicen por ahí y que algunos pensarán que "viniendo de una maestra de yoga no estoy siendo muy espiritual" - por decirlo, ni por el vocabulario que acabo de usar, perdona mi francés, es que hablo así - . Pero, ¿Sabes que? Creo que es lo más espiritual que he aprendido a hacer. De hecho, aprendí a a sentir y aceptar el coraje a través del yoga.

Si pensabas que meditar y hacer yoga te haría vivir la vida sin coraje o sin emociones "malas", te tengo noticias... ES TODO LO CONTRARIO.


Sinceramente, creo que es necesario darle un detente al positivismo empalagoso y comenzar a ser prácticas y reales, sobre todo por nuestra salud. La gran mayoría de las veces, quienes llegamos a una práctica de yoga, meditativa o espiritual, lo hacemos porque tenemos la vida hecha un lío. Y la práctica de una manera u otra nos sostiene. Una vez nos comprometemos, la práctica se encarga de sacar a la superficie toda la mierda que llevamos arrastrando, lo que necesitamos sacudir y nos guía para transformarla.

No te estoy diciendo que no seas positiva, todo lo contrario, a lo que me refiero es que no caigas en un positivismo de mentira, ese que hace tapar el sol con un dedo y aparentar que todo está bien cuando te estás desboronando por dentro. Porque creéme, limpiar el desmadre de cantitos regados va a ser más difícil cuando la olla de presión que llevas dentro explote. Sé positiva, sin dejar de ser práctica y realista.

Como mujeres, nos han enseñado a no mostrar nuestras emociones. Si lo hacemos, corremos el reisgo de caer en el renglón de sentimentales, emocionales o histéricas. El detalle es que hasta los médicos orientales lo tenían claro: El coraje guardado y no expresado enferma. Y no, tampoco estoy tan al garete, no me refiero a que vayas por la vida peleando con el mundo, gritándole al primero que se te cruza o tumbando cabezas a lo loco. El coraje lo sientes tu y no es la responsabilidad de otros cargar con él. Me refiero a que te permitas sentirlo, esa es la manera de manejarlo. Creo que no hay nada más saludable que sentir, reconocer, observar y vivir tus emociones.

Las emociones y tu salud física

En la medicina tradicional, los órganos se ven como meras estructuras físicas que llevan a cabo una función, pero en la medicina oriental, su influencia va más allá, trabaja las emociones y el espíritu. El hígado es el órgano que se relaciona al coraje, por lo tanto, cuando no procesamos el coraje y lo reprimimos, adivina dónde va a parar esa energía. Y tal vez me dirás... ajá ¿Y? Tu hígado es como quien dice la central eléctrica que mueve la energía para desintoxicar el cuerpo. Se encarga de romper grasas, remover toxinas y los exesos de hormonas como cortisol y estrógeno. Por lo tanto para nosotras mujeres, el hígado es esencial para mantener balance hormonal y una salud menstrual feliz. Si tu hígado no procesa los exesos de hormonas y el cortisol los desbalances hormonales, dolores menstruales, excesos y faltas de hormonas pueden ocurrir.

Así mismo, el hígado, a nivel emocional es el que se encarga de que tus necesidades físicas, emocionales y espirituales sean atendidas. Un hígado saludable va a hacer que la energía y tus emociones se mantengan fluyendo, creando así apertura a nuevas experiencias, por lo tanto, a soltar lo que no necesitas y mantener lo que te nutre.

Cuando la energía del hígado se congestiona, sea a nivel físico o emocional, osea cuando no das espacio a sentir tus emociones, impides su movimiento, por lo tanto se acumulan toxinas físicas y emocionales.

Hay muchísimas cosas que puedes hacer para ayudar a mantener tu hígado felíz a nivel físico, pero hoy quiero que nos concentremos en la parte más emocional de tu hígado, Hay cuatro pasos que sigo para manejar el coraje de forma saludable y aquí los comparto contigo: Siéntelo - Cuando llega entiende que está ahí y toma responsabilidad por lo que estás sintiendo. Aunque querramos pensar lo contrario, la emoción del coraje la sentimos nosotras y no es responsabilidad de nadie más. Auch, lo sé es heavy escucharlo, pero la realidad es que lo que sentimos es nuestro, es la reacción que se detona por algo muchas veces más profundo dentro de nosotras.

Acéptalo - No caigas en la tendencia pasivo agresiva. Si tienes coraje, dilo y acéptalo. Siempre puedes pedir espacio y tiempo para procesarlo antes de hablar o de continuar en una discusión. Honra las emociones que estás sintiendo y date espacio para sentirlas. Obsérvalo - Como dije en el punto uno, necesitamos tomar responsabilidad por lo que sentimos. Si cierto evento o comentario te hizo sentir miedo, frustración, traicionada, herida, rechazada, etc... esos sentimientos por lo regular salen del primero, miedo. Trátate con compasión. Al igual que tratarías a una niña con miedo y observa la raíz del coraje. No es algo que necesariamente salga de la primera, pero con práctica cada vez podrás conectar mejor los puntos. Estar dispuesta a hacerlo ya te da pasos de ventaja.

Déjalo ir - Esta puede ser a veces complicada, pero créeme, el resentimiento sólo te hace daño a ti y a nadie más. Para ayudarte a dejarlo ir puedes usar una variedad de técnicas que van desde las más relajadas hasta las más físicas:

1. retírate y respira- Cuando respiramos conscientemente nos damos la certeza de que no falta nada.


2. Da golpes en una almohada o colchón. Si tienes un "punching bag" no seas tímida y déjalo todo ahí.


3. Grítalo a solas - Si no estás en medio de un campo sola, puedes parecer medio loca, mi solución es apagar un poco el grito con un cojín. Osea, gritarlo con un cojín tapándote la boca.


4. Corre o haz actividad física extenuante.


5. Escríbelo - sin filtros, el papel aguanta todo lo que quieras decir, saca todo en el papel y luego quémalo.

Como todo, es cuestión de práctica. Sé paciente, no necesariamente va a salir todo de la primera, pero tu disposición a sentir y manejar el coraje de forma consciente ya es un súper gran paso para tu salud física y emocional.

Si te gusta lo que lees, compártelo ;) #saluddelamujer #encojónate #hígado #emocionesysalud #jevasconconciencia


Un abrazo!

Mayra

© 2020 by Mayra Ortiz.

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